Hoy es noche de cine. Abro las puertas de mi armario y empieza el ritual. Sostengo en mi mano un
vestido largo azul claro, unas sandalias romanas y mis pendientes fetiches en forma de margarita.
Bajo las escaleras de mi casa canturreando una cancioncilla que he escuchado infinidad de veces.
Hoy va a ser una noche redonda, maravillosa y perfecta. Recogemos al último tripulante de la
excursión y nos dirigimos hacia el cine de Plaza Mayor. Nuestro destino: Supergirl. Lo sé,
reconozco que el cine de superhéroes no es lo que era. Y, sí, he escuchado todo el “hate” que se le
ha echado encima a la película. Pero ir al cine a ver películas de superhéroes se ha convertido en mi
pequeño placer culposo.
La película dura alrededor de dos horas. Puede parecer demasiado tiempo teniendo en cuenta que es
una película de superhéroes arquetípica, presentación de un personaje.
¿Se me hizo corta? Sí, se me hizo muy corta. Me gustó que se intercalaran flashbacks de su niñez.
Pienso que es una forma extraordinaria de entender porque Kara no es como Superman. Ella es más
sombría y directa.
Sin embargo, Kal es la esperanza. Él dios que sabe ver lo bueno que hay en la humanidad. Ella, (la
Kara de la película), observa la realidad. Dándonos a entrever la dualidad del ser humano. Bondad y
maldad.
Para ser honesta, podría enumerar algunos puntos negativos que le encontré, por ejemplo, las
escenas de acción estaban borrosas. Pero de todos modos es una película disfrutona. Kara me
recordó a uno de los mejores Superman que han existido bajo mi punto de vista. El Superman de la
era Nolan. Además tener a Krypto en pantalla es una delicia para toda la familia.
Mi veredicto no es otro que hay que tomarse la vida más a la ligera. Es una película de superhéroes,
no un alegato filosófico de vida. Me lo pasé genial y la película me encantó. La noche fue especial.
Nos juntamos con la familia, nos fuimos al cine, a cenar y nos pusimos al día sobre nuestras vidas.
Hablamos de nuestras cosas frikis, como comics, cartitas, videojuegos, etc.
Ir al cine es tan solo la excusa para quedar con la gente que nos importa y pasar tiempo de calidad
con ellos. Disfrutar de su compañía, reír, fastidiarme sobre si Krypto…, (ejem, no voy a hacer
spoiler), e irnos a casa después de pasar una gran noche.
Así pues, mañana, me levantaré como siempre. Me tomaré un buen café sin azúcar en mi cafetería
favorita y pasaré por Manhattan Comics, mi tienda de comics de confianza. Me pararé en la
estantería de comics de DC, como siempre, pero esta vez mis ojos se posarán en otros comics,
diferentes a los de siempre, como “Supergirl la mujer del mañana” y “Supergirl, el confín del
universo”. Kara me ha dejado con hambre de más historias sobre el universo que le rodea.
En definitiva, Kara no es la supergirl que deseamos, pero es la superheroína que necesitamos.
Peace
Autora: @azaria.v.f

